Sé que tu primer objetivo es ganar, no aprender
A las 8 en punto te he enviado un correo con el asunto bien pero el texto mal.
Son cosas del directo ? Te envío ahora el texto correcto ? El asunto de arriba, tanto el de este correo como el del anterior, es una prueba diagnóstica.
Así, rápida, fiable y gratis La mayoría de las personas, y ni te cuento las que están en posiciones de dirección, suele argumentar para ganar, no para aprender.
Julia Galef publicó en 2021 su libro “La mentalidad del explorador”.
En él explica las diferencias entre tener una “mentalidad de soldado” o tener una “mentalidad de explorador”.
Y muestra cómo ello impacta en nuestra forma de pensar, de tomar decisiones y de percibir la realidad.
Los soldados están en el ataque intelectual buscando derrotar a las personas que difieren de ellos y tratando de defender su territorio.
Es una mentalidad impulsada por fuertes emociones, deseos y sesgos que empujan a las personas a querer ganar argumentos y confirmar sus puntos de vista existentes.
Por tanto, explica Julia, ahí hay defensividad, sesgo de confirmación, negación de evidencia contradictoria y tendencia a atacar los puntos de vista opuestos.
Por otro lado, los exploradores buscan conocer la verdad y entender el mundo como es, examinando y conociendo un nuevo territorio.
La curiosidad es su fuerza impulsora y la disposición es de apertura mental para revisar las creencias propias basándose en nueva evidencia.
Por tanto, dice Julia, ahí hay humildad intelectual, anhelo de objetividad y un enfoque en el rigor y la verdad en lugar de en ganar una discusión.
¿Quieres mejorar?
¿Deseas minimizar el riesgo de meterte en cajas de resonancias donde solo refuerzas aquello que crees?
¿Valoras tu progreso personal?
¿Quieres que las personas que te rodean estén más abiertas a tus creencias y puntos de vista?
Entonces necesitas actuar más como un explorador y menos como un soldado.
Recuerdo como si fuera hoy las discusiones que teníamos en el primer comité de dirección del que formé parte.
Era en 2002.
La testosterona rezumaba por toda la sala y se nos hacía difícil mantener conversaciones, digamos, abiertas.
El entorno empresarial es hoy mucho mejor que hace 20 años. Incluso nosotros, un servidor y mis compañeros de entonces, hemos mejorado.
Pero sigue habiendo demasiados soldados y poco exploradores.
Cuídate, P.
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