Cuando cuidar te deja exhausto
Y ni siquiera sabes cuándo empezó.
Muchos líderes de tu generación, que tienen ahora entre 45 y 65 años, crecieron con una idea grabada en su ADN.
Aunque este pasado martes me pasó con una directiva de 40 ?.
En cualquier caso, esa idea es que liderar es proteger.
Proteger al equipo, a la empresa, al cliente, a la cultura, al propósito.
Cuidar de todos.
Ser el responsable último.
Y lo has hecho.
Durante años has cargado con más de lo que te correspondía.
Te quedaste hasta tarde por los demás.
Cubriste huecos, asumiste culpas, resolviste lo que nadie más podía.
Hasta que un día te diste cuenta de algo incómodo: que nadie te cuida a ti.
Ni siquiera tú.
Eso es el altruismo autoexplotador.
Un liderazgo que convierte la entrega en identidad.
Un sistema donde dar te hace sentir valioso, y dejar de dar te hace sentir egoísta.
Durante décadas, eso fue funcional.
El contrato era claro. Tú te entregas, y el sistema te recompensa.
Con reconocimiento, lealtad, estabilidad.
Pero ese contrato se rompió. Hace tiempo.
Hoy el sistema ya no protege a quien se sacrifica.
Ni las organizaciones son eternas, ni las recompensas están garantizadas.
Sin embargo, muchos líderes siguen jugando con reglas que ya no existen.
No es la falta de generosidad de los demás lo que te agota.
Es seguir dándote a un modelo que ya tuvo su época.
Mientras tanto, las nuevas generaciones te miran y piensan:
“¿Por qué querría yo vivir así?”
No son menos comprometidos.
Solo aprendieron antes algo que tú aún estás desaprendiendo:
que cuidar no significa desaparecer.
La pregunta es:
¿qué te impide darte el mismo cuidado que das a los demás?
¿Has pensado alguna vez por qué en los aviones uno debe ponerse primero la mascarilla y luego ayudar al de al lado, sea tu hijo o pareja?
En el Programa CHIEF no aprenderás a ser menos generoso.
Te entrenamos para que tu generosidad no te consuma.
Porque un líder agotado no inspira.
Solo resiste.
Cuídate, P.
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